Ya queda poco para que finalice el verano y nos despedimos hasta el año que viene de las piscinas exteriores, que nos han ayudado a soportar las olas de calor de los meses de julio y agosto y a pasar buenos ratos con amigos y familia.

Las piscinas son un lugar de ocio, diversión y momentos de descanso, pero no hay que descuidar algo esencial como es el mantenimiento y el trabajo contínuo que conlleva, tanto durante su periodo de uso como en las épocas en las que está vacía.

Con la llegada del otoño y el frío las piscinas exteriores se dejan de utilizar y es un buen momento para realizar trabajos de mantenimiento más profundos y mantener la piscina preparada y en las mejores condiciones para no llevarnos ningún susto el verano que viene.

En este artículo explicaremos los productos que debemos utilizar tanto en la época verano como durante su conservación el resto del año para un correcto mantenimiento de las piscinas exteriores.

Mantenimiento de la piscina en verano

Durante los meses de verano, en los que más uso se le da a las piscinas exteriores, hay que llevar un mantenimiento diario y profesional, ya que se usan agentes químicos que mal empleados pueden incluso poner en peligro la vida de las personas que utilicen las instalaciones.

Por eso, es imprescindible conocer los productos que hay que utilizar:

Cloro

El cloro es un agente químico que se utiliza para la desinfección de las piscinas. Es el producto más popular en el mantenimiento de piscinas y en el mercado hay una gran variedad de artículos que se presentan en diferentes formatos como polvo o pastillas.

Dentro de las variedades de cloro, encontramos:

Tricloro: es el más común y el que se utiliza para el mantenimiento diario de las piscinas. Se disuelve lentamente de forma que se pueda mantener el agua en perfectas condiciones el máximo tiempo posible.

Dicloro: es cloro de disolución más rápida y se utiliza para cuando hace falta realizar una desinfección profunda y en un breve espacio de tiempo.

La cantidad de cloro que se tiene que utilizar depende de diferentes factores como: los metros cúbicos de la piscina, el clima, la temperatura, el uso que se le da y el número de usuarios que la utilizan. Siempre hay que seguir el consejo y las instrucciones del fabricante.

Para medir si la cantidad de cloro es correcta, se utiliza un analizador de cloro.

Regulador de pH

Para controlar la acidez del agua de la piscina y que se encuentre siempre en valores aptos para el baño (un pH de entre 7,2 y 7,6), existen controladores que pueden aumentar o disminuir el nivel de pH, bombas reguladoras y medidores que ayudan a que la piscina se encuentre siempre en el rango perfecto de acidez, ya que si está demasiado ácida puede causar lesiones oculares a los bañistas y si está demasiado baja el agua se vuelve alcalina.

Productos de limpieza: Floculante y Antialgas

También es importante mantener la piscina limpia y el agua clara. Para ello, existen los floculantes, que mantienen el agua transparente. Los productos alguicidas son los que evitan el desarrollo de algas y que el agua se enturbie o se ponga de color verdoso.

Otros productos para mantener la piscina

Además de los expuestos, hay otros muchos productos que son recomendables y ayudarán a mantener en condiciones óptimas la piscina, como los productos antical, el limpiafondos o los limpiadores de filtros de la piscina.

Piscina Pool Copiza

Mantenimiento de la piscina en invierno

Una vez que pasa la época de verano, la pregunta que mucha gente se hace respecto a la piscina es: ¿la vacío o no?. Depende de muchos factores, pero cada vez es más común conservar el agua de la piscina y mantenerla limpia y cuidada para la siguiente temporada, lo que puede ahorrar muchos litros de agua y, por tanto, mucho dinero. Por supuesto, también es la mejor opción para el cuidado del medio ambiente.

Si optas por conservar el agua de la piscina, tendrás que disminuir un poco el nivel del agua y que haya un margen de al menos 5 cm respecto al borde de la piscina para evitar problemas, especialmente si en invierno se producen heladas.

Además, en este caso tendrás que seguir utilizando de forma periódica los productos de mantenimiento de verano, controlar el nivel de cloro y pH y aplicar un invernador, que es un producto que se emplea para tratar el agua mientras la piscina no se está utilizando.

Si decides vaciar la piscina, puede ser un buen momento para hacer una limpieza profunda del fondo, los filtros, engrasar las válvulas, pintar o arreglar desperfectos.

También ayudará mucho usar un cobertor para tapar la piscina mientras no se use, así evitarás la caída de objetos y suciedad y ahorrarás en productos químicos. Además, siempre que sea resistente, esté bien anclado y tenso, el cobertor también sirve como medida de seguridad, para que nadie se caiga a la piscina y se produzcan accidentes.

Siguiendo estos pasos, la conservación y el mantenimiento de la piscina será más sencillo y estará siempre perfecta.